COMUNICADO DE PRENSA
NO AL CIERRE DEL TEATRO NACIONAL CERVANTES
¿SERÁ QUE TORCUATO TENÍA RAZÓN?
Bien vale recordar que el ex-Secretario de Cultura renunció en medio de un escandalete porque –entre otras cosas- declaró que “para este gobierno y para mí, la Cultura no es una prioridad”. El Gobierno lo desmintió enfáticamente y cuando asumió el Dr. Nun, el Presidente, el Jefe de Gabinete y el entonces Ministro de Economía aseguraron que el presupuesto del Área sería
incrementado sustancialmente.
Pero la realidad se emperra en darle la razón al mediático y “pintoresco” Torcuato. Porque en la Secretaría de Cultura las políticas culturales consensuadas y serias todavía no aparecen. El refuerzo presupuestario conseguido fue irrisorio, sólo sirvió para pagar deudas (no siempre claras) del periodo Di Tella y los organismos dependientes de la Secretaría siguieron boyando a la deriva de las iniciativas de los directores y del financiamiento de los “mecenas” del subdesarrollo mental.
Si tomamos el caso del TEATRO NACIONAL CERVANTES como muestra, será un asunto revelador. Es el único Teatro Nacional que hay, es un teatro de producción y es uno de los pocos de estas características que no tiene una planta técnica que se adecue a las necesidades de funcionamiento que el Teatro demanda. Y no es porque no se hayan realizado propuestas desde los trabajadores: fueron innumerables. La última que sostuvimos es que el ámbito natural donde reorganizar la situación del Teatro, son las Convenciones Paritarias. En las negociaciones del último año y en los primeros días del actual, El Estado Empleador -del que la Secretaría de Cultura forma parte- debía tomar la decisión de crear una planta artístico-técnica para el personal técnico del Teatro y para los técnicos de los organismos musicales y de danza, y, de esta
manera, posibilitar la discusión de un escalafón, la recomposición salarial, reglamento de trabajo, etc. dando por concluida la situación irregular en que se encuentra en la actualidad: el personal técnico está encuadrado como personal administrativo SINAPA, lo cual no respeta el trabajo específico ni los horarios atípicos ni requisitos de educación formal o especificidad. El estado
nunca encaró seriamente la búsqueda de la solución, y ahora trata de encubrir su indefinición dilatando con argucias inconsistentes una salida satisfactoria al problema: amenaza con dejar cesantes a los compañeros y compañeras con contratos de locación de obra (forma de contratación de las más precarias que subsisten en la Administración).
Esta falta de política por parte de la Secretaría y de visión para resolver el problema de una vez por todas, llevó a que los trabajadores del Teatro a ajustarse al régimen de labor del SINAPA (Sistema Nacional de la Profesión Administrativa, Dto Nac Nº 993/92) donde están encuadrados, que contempla que el personal debe trabajar en la banda horaria de 9 a 21 hs.
Así las cosas, la Secretaría -en vez de resolver los conflictos- hecha leña al fuego, y como respuesta no cumple el compromiso (firmado en un acta con esta Junta de Delegados) del traspaso del personal técnico del Teatro contratado por locación de obra (contrato basura sí los hay) llevándolos a los previstos en el art. 9 de la Ley Marco del Empleo Público que -por lo menos- reconoce relación de dependencia (aportes jubilatorios- obra social, etc.) sino que les renovaron los contratos de locación de obra por sólo un bimestre (vencen a fines de febrero). Cuando dejamos sentados que la postura de la Secretaría (si quiere destrabar el conflicto) es inadmisible primero propusieron tres meses más de contrato si “los muchachos se portan bien” y seguimos viendo alternativas. “Seguí participando pero de la 4x4 olvidate...”
Y cómo telón de fondo (nada más ajustado al caso) la Secretaría de Cultura cierra el Teatro por refacciones que no están muy claras en cuanto a los plazos y al comienzo de las obras (que son necesarias). Acusa a los trabajadores de no querer trabajar pero tampoco da órdenes de
trabajo y levanta programación sin avisar y en contra de lo que había afirmado.
Los trabajadores del Teatro están plenamente concientes de esto, y podrían ponerse a disposición para trabajar en todo lo que ellos pudieran realizar. Pero, hasta ahora, la Secretaría sólo, respondió como señalamos más arriba.
Además la Secretaría, el Dr. Nun en persona nos dijo que el Salón Dorado y la Sala Caviglia iban a funcionar durante todo el corriente año, hoy sabemos que las obras de teatro, que debían realizarse en las salas, fueron trasladas a otros teatros, con producciones tercerizadas y elencos en cooperativa.
Como “En Auto” de Veronese que va al teatro Payró. Lo cual revela los vaivenes que tiene en materia de política cultural la Secretaría, que un día dice una cosa y que cambia todo a los pocos días. Ante la situación planteada, que es mucho más compleja por cierto, Los trabajadores de la Secretaría de Cultura nos declaramos en estado de ALERTA y MOVILIZACIÓN.
- Exigimos que se reconsidere la verdadera y justa situación de todos los trabajadores con contratos basura, y que se los pase al art. 9 de la Ley Marco del Empleo Público.
- Que se disponga de una planta técnica para el Teatro y los organismos musicales.
- Que se abra la discusión paritaria sectorial específica, que es el ámbito natural donde deben resolverse los conflictos.
- Que haya una política cultural para el Teatro Nacional Cervantes
y para el resto de los organismos de la Secretaría (no tanto café y más financiamiento) donde participen todos los sectores involucrados.