"Uno no puede ponerse del lado de quienes hacen la historia, sino al servicio de quienes la padecen." Albert Camus (1913-1960)

29.10.04

estado de asamblea, alerta y movilización

El Teatro Nacional Cervantes, inaugurado en el año 1921, depende de la Secretaría de Cultura de la Nación y es el ÚNICO teatro nacional que existe actualmente.

Pese a ello, está muy lejos de resultar protegido –o por lo menos preservado- a pesar de su envidiable condición de único, atípico y sobre todo noble (entendemos como nobleza el servir de resguardo a la memoria y la cultura de un pueblo).

Desde hace años su planta técnica, compuesta por trabajadores especializados en el delicado arte y la compleja técnica teatral viene sufriendo constantes y sistemáticos embates de los sucesivos gobiernos y sus correspondientes direcciones.

Es evidente que sin trabajadores profesionales, calificados y con experiencia el Cervantes no puede ser el Teatro Estatal que la sociedad necesita. A pesar de ello, los técnicos de este Teatro, se encuentran hoy en una de las peores situaciones de revista en muchos años: trabajando en horarios atípicos (incluyendo sábados domingos y feriados), sometidos a un régimen arbitrario que no sólo no reconoce esta carga horaria sino que tampoco hace distinción entre una formación técnica y/o artística y una carrera administrativa.

Teatros de similares características e importancia institucional (como los municipales Colón y General San Martín) reconocen en sus técnicos estas diferencias, a través de salarios acordes a sus tareas y horarios.

Además, la planta técnica permanente se ha reducido, convirtiéndose en la mínima e indispensable. La gran parte es contratada, lo que no sólo atenta contra la estabilidad laboral de los trabajadores sino también contra la operatividad del Teatro.

De la misma manera obra el Estado, a través de la dirección, en todo lo concerniente a la seguridad laboral interna, al mantenimiento edilicio, etc., llegando incluso a poner en riesgo tanto la vida de los trabajadores como del mismo público concurrente.

A lo largo del corriente año (y de todos los anteriores) hemos realizado incontables intentos por solucionar mediante el diálogo y la negociación estos problemas, incluso a través del Ministerio de Trabajo, la Secretaría de la Función Pública y el secretario de Cultura de la Nación, Torcuato Di Tella.

No encontrando respuesta y agotadas todas las vías posibles con las que intentamos ejercer nuestro digno derecho a percibir una remuneración acorde a nuestro trabajo, los Trabajadores Técnicos del Teatro Nacional Cervantes, resolvimos declarar el estado de asamblea, alerta y movilización con los siguientes objetivos:

Que se otorgue inmediata equiparación salarial con otros Teatros oficiales
Que se garantice la continuidad laboral de la totalidad de los contratados
Que se garantice la seguridad física en el ámbito laboral

Trabajadores Técnicos del Teatro Nacional Cervantes
Junta Interna de Delegados
de la Secretaría de Cultura de la Nación
http://atecultura.blogspot.com


Viernes 29 - Asambleas

Turno Mañana: 13 hs.
Turno Tarde: 17 hs.

21.10.04

Buenos Aires, octubre de 2004
CARTA ABIERTA A LA CIUDADANÍA Y AL SEÑOR PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA Dr. Néstor Carlos KIRCHNER SOBRE LA SITUACIÓN DEL DIRECTOR DEL MUSEO HISTÓRICO NACIONAL, Dr. Juan José CRESTO

El Director del Museo Histórico Nacional, expuso su punto de vista sobre el significado del 12 de octubre (Clarín 12/10/04, en página central). A muchos les habrá extrañado o indignado el tono de sus declaraciones. A quienes trabajamos en la Secretaría de Cultura de la Nación y a quienes firmamos esta carta no. Su retrógrada y poco científica visión de la historia es la misma que se sostiene en el Museo que dirige, en las obras que publica y en los cursos que dicta. Quienes asistieron a ellos pueden corroborar que al analizar la llamada “Campaña del Desierto”, este señor, mostrando una estampa de un araucano a caballo, dijo: “una animal sobre otro” (sic).
¿Cómo puede admitirse que el Director del museo estatal de historia más importante del país ignore las diferentes visiones historiográficas y discrimine a los habitantes más antiguos de nuestro territorio? ¿Cómo tolerar su reivindicación del genocidio perpetrado por Roca?
Lo inaudito es que siga en ese lugar. Su actitud hacia los pueblos originarios es tan discriminatoria como la que tiene hacia los trabajadores y al público con capacidades especiales o con movilidad reducida. Desprecia el patrimonio que debe custodiar, "restaura" el edificio del Museo -monumento histórico nacional- con total desprecio de los procedimientos técnicos y administrativos que deben seguirse. El Secretario de Cultura, Lic. Torcuato Di Tella, la Subsecretaria, Lic. Magdalena Faillace y el Director Nacional de Museos y Patrimonio, Dr. Américo Castilla lo saben. Saben que existen un gran número de denuncias contra él y que muchos trabajadores no soportan estar bajo sus órdenes porque tuvieron que denunciarlo por su maltrato y como respuesta recibieron querellas de su parte. Saben que se negó a hacer el examen de aptitud psicofísica obligatorio para el ingreso en la Administración Pública Nacional, que supera la edad jubilatoria y que el tiempo del concurso que lo colocó en su cargo (sustanciado durante el menemismo) está agotado. También saben que fue funcionario de la última dictadura (y que sigue con la misma postura de entonces).
Lo saben pero nada han hecho. ¿Comparten la visión de Cresto y también ellos sostienen que hay argentinos de segunda? Por lo menos, nada han dicho para refutarlo o desautorizarlo. Y sabemos: “el que calla otorga”.
Sería bueno que el Gobierno que dice querer construir un “país en serio” y que ha hecho gestos importantes en la defensa de los derechos humanos no dejara pasar los dichos (y los actos) de este señor.