estado de asamblea, alerta y movilización
El Teatro Nacional Cervantes, inaugurado en el año 1921, depende de la Secretaría de Cultura de la Nación y es el ÚNICO teatro nacional que existe actualmente.
Pese a ello, está muy lejos de resultar protegido –o por lo menos preservado- a pesar de su envidiable condición de único, atípico y sobre todo noble (entendemos como nobleza el servir de resguardo a la memoria y la cultura de un pueblo).
Desde hace años su planta técnica, compuesta por trabajadores especializados en el delicado arte y la compleja técnica teatral viene sufriendo constantes y sistemáticos embates de los sucesivos gobiernos y sus correspondientes direcciones.
Es evidente que sin trabajadores profesionales, calificados y con experiencia el Cervantes no puede ser el Teatro Estatal que la sociedad necesita. A pesar de ello, los técnicos de este Teatro, se encuentran hoy en una de las peores situaciones de revista en muchos años: trabajando en horarios atípicos (incluyendo sábados domingos y feriados), sometidos a un régimen arbitrario que no sólo no reconoce esta carga horaria sino que tampoco hace distinción entre una formación técnica y/o artística y una carrera administrativa.
Teatros de similares características e importancia institucional (como los municipales Colón y General San Martín) reconocen en sus técnicos estas diferencias, a través de salarios acordes a sus tareas y horarios.
Además, la planta técnica permanente se ha reducido, convirtiéndose en la mínima e indispensable. La gran parte es contratada, lo que no sólo atenta contra la estabilidad laboral de los trabajadores sino también contra la operatividad del Teatro.
De la misma manera obra el Estado, a través de la dirección, en todo lo concerniente a la seguridad laboral interna, al mantenimiento edilicio, etc., llegando incluso a poner en riesgo tanto la vida de los trabajadores como del mismo público concurrente.
A lo largo del corriente año (y de todos los anteriores) hemos realizado incontables intentos por solucionar mediante el diálogo y la negociación estos problemas, incluso a través del Ministerio de Trabajo, la Secretaría de la Función Pública y el secretario de Cultura de la Nación, Torcuato Di Tella.
No encontrando respuesta y agotadas todas las vías posibles con las que intentamos ejercer nuestro digno derecho a percibir una remuneración acorde a nuestro trabajo, los Trabajadores Técnicos del Teatro Nacional Cervantes, resolvimos declarar el estado de asamblea, alerta y movilización con los siguientes objetivos:
El Teatro Nacional Cervantes, inaugurado en el año 1921, depende de la Secretaría de Cultura de la Nación y es el ÚNICO teatro nacional que existe actualmente.
Pese a ello, está muy lejos de resultar protegido –o por lo menos preservado- a pesar de su envidiable condición de único, atípico y sobre todo noble (entendemos como nobleza el servir de resguardo a la memoria y la cultura de un pueblo).
Desde hace años su planta técnica, compuesta por trabajadores especializados en el delicado arte y la compleja técnica teatral viene sufriendo constantes y sistemáticos embates de los sucesivos gobiernos y sus correspondientes direcciones.
Es evidente que sin trabajadores profesionales, calificados y con experiencia el Cervantes no puede ser el Teatro Estatal que la sociedad necesita. A pesar de ello, los técnicos de este Teatro, se encuentran hoy en una de las peores situaciones de revista en muchos años: trabajando en horarios atípicos (incluyendo sábados domingos y feriados), sometidos a un régimen arbitrario que no sólo no reconoce esta carga horaria sino que tampoco hace distinción entre una formación técnica y/o artística y una carrera administrativa.
Teatros de similares características e importancia institucional (como los municipales Colón y General San Martín) reconocen en sus técnicos estas diferencias, a través de salarios acordes a sus tareas y horarios.
Además, la planta técnica permanente se ha reducido, convirtiéndose en la mínima e indispensable. La gran parte es contratada, lo que no sólo atenta contra la estabilidad laboral de los trabajadores sino también contra la operatividad del Teatro.
De la misma manera obra el Estado, a través de la dirección, en todo lo concerniente a la seguridad laboral interna, al mantenimiento edilicio, etc., llegando incluso a poner en riesgo tanto la vida de los trabajadores como del mismo público concurrente.
A lo largo del corriente año (y de todos los anteriores) hemos realizado incontables intentos por solucionar mediante el diálogo y la negociación estos problemas, incluso a través del Ministerio de Trabajo, la Secretaría de la Función Pública y el secretario de Cultura de la Nación, Torcuato Di Tella.
No encontrando respuesta y agotadas todas las vías posibles con las que intentamos ejercer nuestro digno derecho a percibir una remuneración acorde a nuestro trabajo, los Trabajadores Técnicos del Teatro Nacional Cervantes, resolvimos declarar el estado de asamblea, alerta y movilización con los siguientes objetivos:
Que se otorgue inmediata equiparación salarial con otros Teatros oficiales
Que se garantice la continuidad laboral de la totalidad de los contratados
Que se garantice la seguridad física en el ámbito laboral
Trabajadores Técnicos del Teatro Nacional Cervantes
Junta Interna de Delegados
de la Secretaría de Cultura de la Nación
http://atecultura.blogspot.com
Viernes 29 - Asambleas
Turno Mañana: 13 hs.
Turno Tarde: 17 hs.


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