Buenos Aires, octubre de 2004
CARTA ABIERTA A LA CIUDADANÍA Y AL SEÑOR PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA Dr. Néstor Carlos KIRCHNER SOBRE LA SITUACIÓN DEL DIRECTOR DEL MUSEO HISTÓRICO NACIONAL, Dr. Juan José CRESTO
CARTA ABIERTA A LA CIUDADANÍA Y AL SEÑOR PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA Dr. Néstor Carlos KIRCHNER SOBRE LA SITUACIÓN DEL DIRECTOR DEL MUSEO HISTÓRICO NACIONAL, Dr. Juan José CRESTO
El Director del Museo Histórico Nacional, expuso su punto de vista sobre el significado del 12 de octubre (Clarín 12/10/04, en página central). A muchos les habrá extrañado o indignado el tono de sus declaraciones. A quienes trabajamos en la Secretaría de Cultura de la Nación y a quienes firmamos esta carta no. Su retrógrada y poco científica visión de la historia es la misma que se sostiene en el Museo que dirige, en las obras que publica y en los cursos que dicta. Quienes asistieron a ellos pueden corroborar que al analizar la llamada “Campaña del Desierto”, este señor, mostrando una estampa de un araucano a caballo, dijo: “una animal sobre otro” (sic).
¿Cómo puede admitirse que el Director del museo estatal de historia más importante del país ignore las diferentes visiones historiográficas y discrimine a los habitantes más antiguos de nuestro territorio? ¿Cómo tolerar su reivindicación del genocidio perpetrado por Roca?
Lo inaudito es que siga en ese lugar. Su actitud hacia los pueblos originarios es tan discriminatoria como la que tiene hacia los trabajadores y al público con capacidades especiales o con movilidad reducida. Desprecia el patrimonio que debe custodiar, "restaura" el edificio del Museo -monumento histórico nacional- con total desprecio de los procedimientos técnicos y administrativos que deben seguirse. El Secretario de Cultura, Lic. Torcuato Di Tella, la Subsecretaria, Lic. Magdalena Faillace y el Director Nacional de Museos y Patrimonio, Dr. Américo Castilla lo saben. Saben que existen un gran número de denuncias contra él y que muchos trabajadores no soportan estar bajo sus órdenes porque tuvieron que denunciarlo por su maltrato y como respuesta recibieron querellas de su parte. Saben que se negó a hacer el examen de aptitud psicofísica obligatorio para el ingreso en la Administración Pública Nacional, que supera la edad jubilatoria y que el tiempo del concurso que lo colocó en su cargo (sustanciado durante el menemismo) está agotado. También saben que fue funcionario de la última dictadura (y que sigue con la misma postura de entonces).
Lo saben pero nada han hecho. ¿Comparten la visión de Cresto y también ellos sostienen que hay argentinos de segunda? Por lo menos, nada han dicho para refutarlo o desautorizarlo. Y sabemos: “el que calla otorga”.
Sería bueno que el Gobierno que dice querer construir un “país en serio” y que ha hecho gestos importantes en la defensa de los derechos humanos no dejara pasar los dichos (y los actos) de este señor.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario