
Pasó el tsunami electoral y nuestro anterior Secretario de Cultura, el Dr. Nun, fue una de sus víctimas. Ahora han asumido las nuevas autoridades, con el señor Jorge Coscia a la cabeza, como nuevo Secretario. Como cada vez que sucede algo similar se renuevan las expectativas, pero también el temor a que nos vuelvan a mostrar una nueva versión de la misma mediocre obra de siempre. Han desfilado por el escenario actores de todas las escuelas dramáticas, pero siempre obedientes al perverso guión; todo quedaba reducido a una pálida función de títeres. ¿Para cuándo un autor como se merece tamaño teatro? Sería una grata sorpresa que alguien se atreva a cambiar el argumento, que la máscara de la tragedia deje de ensañarse siempre con los mismos. Y que se recuerde que los trabajadores no somos meros espectadores: somos protagonistas de eso que llaman cultura.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario